Retrocesos políticos y legislación anti-trans: Aunque Chile ha logrado avances significativos en derechos LGBTQ+, como la legalización del matrimonio igualitario, un informe reciente de la Cámara de Diputados recomienda suspender un programa de apoyo psicosocial para niños, niñas y adolescentes trans y sus familias. Organizaciones como Fundación Iguales y Movilh han condenado el informe como transfóbico y un peligroso retroceso, lo que refleja una tendencia global de oposición política a los derechos de las personas transgénero.
Aumento del odio anti-LGBTQ+: A pesar de las leyes progresistas, ha habido un fuerte aumento de incidentes y discursos de odio anti-LGBTQ+. Esto se atribuye al ascenso de grupos de extrema derecha y a un retroceso en los valores democráticos, que ha envalentonado a exponentes anti-derechos en cargos públicos. El movimiento LGBTQ+ en Chile ahora se enfoca en campañas contra el discurso de odio y en proteger los derechos ya conseguidos.